jueves, 10 de noviembre de 2011

Las cosas por su nombre



Soñamos con un amor que nos conmueva desde los párpados hasta el talón.
Que nos atraviese la razón, la independencia y la más honda de nuestras soledades.


Aunque a veces, la idea de revolcarnos sin ningún rastro de poesía, puede llegar a ser un buen argumento para una noche de verano.



domingo, 6 de noviembre de 2011

Paradero desconocido



En el tronco de un árbol cualquiera, una vez tallé un corazón que encerraba mi nombre junto al de él.
El árbol sigue estando allí.

Nadie sabe adónde fue a parar el amor.

domingo, 30 de octubre de 2011

Envejecer



Nunca me imaginé que envejecer significara "parecerme cada vez más a mi mamá."